Microcurso: El dinero y yo, ¿cómo alcanzar tus metas?

La importancia de tener metas

Un camino sin dirección no vale la pena caminarlo; un ahorro sin propósito terminará cayendo en manos de los placeres inmediatos. Por esta razón, la constante búsqueda de un propósito es realmente el primer paso para comenzar una vida de inversionista.


La rueda de la vida

Para encontrar tus metas en la vida, haz el ejercicio de 'La rueda de la vida' que te ayudará a recordar los diferentes puntos importantes de la vida y entender en cuáles te encuentras satisfecho y a cuáles debes de prestarles mayor atención porque los has dejado de lado.


La rueda de la vida

Posteriormente colorearás cada uno de los puntos, dependiendo de que tan cómodo y pleno nos te sientes en las distintas áreas. ¡Tómate tu tiempo! Esta actividad es un proceso de introspección que servirá para que analices donde te encuentras parado.


Objetivos y metas

Una vez que hayas llenado tu rueda de la vida, intenta describir qué acciones podrían ayudarte a reforzar cada aspecto de tu vida para sentirte más satisfecho. Trata de ser lo más específico que puedas.

Evita escribir: Quiero ahorrar para el enganche de mi primera casa.

Mejor escribe: Quiero ahorrar 100,000 pesos para el enganche de mi primera casa.

Tener metas específicas te permitirá construir un plan.


El poder de los hábitos

Teniendo una verdadera meta que alcanzar, evitarás caer en el placer instantáneo.

Tenemos que buscar la manera de entrenar nuestro cerebro, y así, de manera automática nos conduzca a lo que realmente queremos llegar a ser. Por esta razón, es importante entender cómo funcionan y hacia dónde nos llevarán nuestros hábitos.

Para eso, Charles Duhigg en su libro ‘The Power of Habit’, explica cómo funcionan estos y cómo podemos utilizarlos para tener un mejor desempeño.


Un hábito está compuesto de 3 partes:


1. Señal: Es el indicador que nos hace despertar el instinto de querer llevar a cabo una acción. Ejemplo: pasar por un establecimiento con un fuerte aroma a hamburguesas, en ese momento el aroma te manda una señal de querer llevar a cabo la acción de comer una hamburguesa.

2. Rutina: Llevar a cabo la acción. Ejemplo: una vez que has olido el aroma, realizas la acción y te comes la hamburguesa.

3. Recompensa: La completa satisfacción de sentir en tus papilas gustativas ese exquisito sabor de una hamburguesa.


¿Cómo cambiar un hábito?

1. Identificar el hábito.

2. Cuando sientas la señal, busca sustituir la rutina por otra actividad que te genere un beneficio.

3. Comienza a hacerlo de forma repetitiva hasta que tu cerebro lo automatice, reemplazando la rutina anterior por la nueva.


¿Cómo crear un nuevo hábito?

Para crear un nuevo hábito debe existir un factor de vital importancia llamado ‘disciplina’. La disciplina nos dará la continuidad necesaria para que nuestro cerebro vaya programando la nueva actividad que deseamos automatizar hasta lograrlo.

En promedio se conoce que dura aproximadamente 66 días para que puedas lograr automatizar la nueva actividad; sin embargo, puede tardar un poco más o quizá un poco menos.


Afinando tu nueva rutina

1. Organiza tus gastos.

En una libreta, hoja de cálculo o alguna app de finanzas personales, enlista tus gastos recurrentes. Podrías, incluso, organizarlos por categoría para tener un mejor panorama de cómo y en qué estás gastando tu dinero.


Afinando tu nueva rutina

2. Elabora presupuestos.

Una de las mejores herramientas para mantener el control de tus gastos es la planeación. Puedes ramificar tu presupuesto en:

-Gastos personales.
-Gastos laborales.
-Imprevistos.
-Recreación.


Afinando tu nueva rutina

2. Elabora presupuestos.

Una de las mejores herramientas para mantener el control de tus gastos es la planeación. Puedes ramificar tu presupuesto en:

-Gastos personales.
-Gastos laborales.
-Imprevistos.
-Recreación.


Afinando tu nueva rutina

3. Evita el gasto hormiga.

¿Te ha pasado que vas al supermercado por leche y terminas con el carrito lleno? El gasto hormiga es ese pequeño gasto diario que hacemos sin siquiera notarlo, es un gasto que podría pasar desapercibido. Desde un café hasta un chocolate que ves de último momento antes de pagar otra cosa que tal vez sí necesitabas.




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